ME DIJERON QUE TENGO CATARATAS ¿NECESITO CIRUGÍA?

Muchas veces recibimos en nuestra consulta pacientes referidos por otros profesionales de la salud ocular, ya sea optómetras o colegas oftalmólogos para evaluaciones especializadas. Los pacientes acuden ya con un diagnóstico previo de catarata sola o, como es usual acompañada de otras enfermedades oculares.

Es sabido que el tratamiento definitivo para las cataratas ha sido y es la cirugía, actualmente con la técnica de facoemulsificación e implante de lente intraocular. Aceptémoslo, a nadie, o casi nadie le gusta la idea de tener que someterse a una cirugía e inmediatamente una vez que nos recomiendan una operación de cataratas nos saltan varias interrogantes. ¿Por qué a mí? ¿Tengo la culpa de tener cataratas? ¿Hay algún tratamiento en gotas que pueda usar para eso? ¿Y los lentes? ¿Cuánto tiempo tengo para operarme? ¿Y si no me opero qué pasa?

El papel del médico moderno, a diferencia de  un juez que dicta una sentencia y expide un tratamiento inflexible, es más un proveedor de información y consejero, que trate de guiar al paciente en su proceso de enfermedad en el que la última palabra siempre la tiene el paciente. Después de todo, es su cuerpo, es su decisión. Cada paciente es diferente, incluso cada ojo es diferente. Pero podemos en líneas generales hacer una aproximación al tema del manejo de las cataratas.

En Glaucoma Panama debido al tipo de pacientes en los que nos enfocamos, nos gusta dividir las indicaciones de cirugía catarata en dos tipos: indicaciones refractivas (para que el paciente pueda ver mejor) e indicaciones médicas o terapéuticas (para preservar la visión que tiene el paciente aunque no necesariamente vaya a ver mejor).

Tengo cataratas, ¿estoy obligado a operarme? En principio no, las cataratas son opacidades que se forman en un pequeño lente natural que todos tenemos en el interior de nuestros ojos, y que ir haciéndose más grandes pueden interferir con el ingreso de la luz al interior del ojo y, como un vidrio esmerilado, ocasionando la difuminación de las imágenes. En general el proceso de formación de cataratas suele ser gradual,  y es muy común, aunque no lo ideal, que el paciente acuda durante años a hacerse nuevos lente en clínicas de optometría hasta que ya con lentes no mejora más la calidad de su visión es en este punto donde tenemos que tomar una decisión. Esta decisión se basará principalmente en sus preferencias personales, en el tipo de actividades que usted realice y el estado de otras enfermedades de sus ojos o su salud general. El objetivo más importante es mantener o mejorar su independencia y otros aspectos de su calidad de vida.

¿Por qué tengo cataratas? Existen varios factores a lo largo de nuestra vida que nos llevan a desarrollar cataratas. Es una condición muy común y relacionada particularmente con el envejecimiento. Es decir, entre más años vivamos más probabilidad tendremos de desarrollar cataratas significativas. Se relaciona con lesiones acumuladas a lo largo de nuestra vida como la exposición a diferentes tipos de radiación (ultravioleta o solar principalmente), el hábito de fumar, la calidad de la alimentación que hayamos tenido a lo largo de nuestra vida, algunas enfermedades como la diabetes aceleran el proceso de formación de cataratas, factores hereditarios, golpes en los ojos ya sea antiguos o recientes, el uso crónico de algunos medicamentos, etc. Un interrogatorio clínico minucioso puede darnos fuertes indicios a cerca de cuales son las causas de formación de nuestro caso en particular.

¿Y si no me opero qué pasa? No operarse es también una opción válida. La gran mayoría de las veces la operación de las cataratas es un procedimiento estrictamente electivo, es decir, no es una emergencia, puede aplazarse tanto como el paciente lo desee y el resultado visual seguirá siendo el mismo, sí y solo sí la catarata es la única enfermedad a tratar en ese ojo. Usted puede seguir usando sus lentes con su última receta, sabiendo por supuesto que con ellos ya la calidad de su visión no va a mejorar más. De nuevo, la función del médico actualmente es brindarle la información, asesorarlo, usted toma la decisión.

Existen algunas excepciones, por ejemplo cuando la catarata está ocasionando que la presión de su ojo esté elevada, lo cual pone en riesgo su ojo a una ceguera permanente, o cuando está ocasionando inflamación en el interior de su ojo. En estos casos, la cirugía puede adquirir un carácter más apremiante. O cuando la catarata impide la visualización adecuada del interior de su ojo (retina y nervio óptico) en personas que  por otras enfermedades como el glaucoma o la retinopatía diabética que requieren de evaluaciones periódicas y estudios que necesitan transparencia de las estructuras de sus ojos.

¿No me puede mandar unas gotas para eso? Actualmente la tecnología disponible y probada científicamente que funciona para tratar definitivamente las cataratas es la cirugía.  Existen diversos productos comerciales y llamados naturales que dicen tratar las cataratas o revertirlas, sin embargo ninguno de estos hasta el momento tiene eficacia probada,  por lo que no aconsejamos perder el tiempo, el dinero o peor aún, poner en riesgo su salud aplicándose sustancias no aprobadas por organismos reguladores como Farmacia y Drogas o la FDA en sus ojos, ya que esto pudiese o causar daño directo o retrasar el tratamiento oportuno de su condición.

Recuerde, la decisión final siempre es suya como paciente. Apóyese en nosotros para tomar la decisión que mejor se acomode a sus necesidades visuales.